¿Para qué?
Tratamiento dirigido al rejuvenecimiento facial y la revitalización de los tejidos. Consigue que el rostro recupere su luminosidad y tenga un aspecto descansado al aumentar la hidratación, y aportar oxígeno a las células, elemento que ha ido perdiendo con el paso del tiempo.
Se consiguen muy buenos resultados en las ojeras y en las bolsas de los ojos.
¿Cómo?
El equipo de oxigenoterapia basa su funcionamiento en la nebulización del oxígeno puro a través de un atomizador, muy cerca de la piel, transportando activos específicos hasta las capas más profundas de la piel. Dichos activos pueden ser una combinación de vitaminas, minerales, factores de crecimiento epidérmico, regeneradores cutáneos y ácido hialurónico.
A. En primer lugar, se limpia la cara con leche limpiadora y posteriormente con un peeling suave, para dejar la piel receptiva a los activos que vamos a aportarle.
B. Luego rociamos la cara con el oxígeno mezclado con las sustancias que hayamos decidido según el problema y la zona a tratar.
C. Finalmente, después de haber aplicado una mascarilla con índice de adherencia alto para potenciar la absorción de los productos utilizados durante unos 20 minutos, se realiza un suave masaje facial.
¿Resultados y efectos secundarios?
Los efectos son inmediatos, produciendo un efecto flash. Los resultados se mantendrán en el rostro dependiendo de la edad y el estado de la piel. Normalmente, se recomiendan una serie de sesiones en dos o tres semanas, como tratamiento de choque, y luego se puede ir haciendo una mensual para mantener el buen estado y aspecto de la piel.




