¿Para qué?
El objetivo es eliminar la piel muerta, purificándola y oxigenándola, recuperando su aspecto y suavidad.
Está recomendado como paso previo para tratamientos estéticos, como cuidado de cicatrices e imperfecciones (acné), o para comenzar el verano, preparando la piel para la exposición al sol o para finalizarlo, arreglando los efectos que haya podido dejar.
¿Cómo?
Hay que tener en cuenta el tipo de piel de cada persona, ya que pueden reaccionar de distinta manera a los productos utilizados.
Las fases a seguir son:
A. Limpieza de toda la piel del cuerpo, empezando por el escote.
B. Exfoliación de todas las zonas.
C. Retirada del producto utilizado.
D. Aplicación de una crema con el objetivo de hidratar.
E. Se cubre todo el cuerpo con un film osmótico.
F. Se incorpora la manta de termosudación.
G. Finalmente, se retiran la manta y el film.
Lo ideal es realizar dos exfoliaciones al año.
¿Resultados y efectos secundarios?
Los resultados son inmediatos y el efecto, temporal.
Deberá aplicarse crema hidratante y protectores solares. No deberá exponerse al sol ni tomar rayos UVA ni antes ni después de la sesión. No es aconsejable la aplicación inmediata de autobronceadores.
¿Resultados y efectos secundarios?
Todo el proceso llega a durar una hora y media, aproximadamente.



