¿Para qué?

El peeling químico, al eliminar mediante abrasión varias capas superficiales de la piel, elimina las imperfecciones e impurezas. Por ello, se utiliza para la eliminación o mitigación de manchas, arrugas finas, secuelas de acnéo marcas de fotoenvejecimiento leve, en la cara y escote.

Dichas capas se regeneran y dan lugar a una piel limpia, uniforme y luminosa.

¿Cómo?

En primer lugar, se hace una limpieza en profundidad de las zonas a tratar. Posteriormente, se aplica una sustancia química debidamente controlada por un especialista.
Hay tres tipos de peeling: superficial, que puede hacerse cada 15 días; medio, cada 3 meses o profundo, anualmente.
No requiere anestesia previa y aunque puede hacerse en cualquier época del año, es preferible evitar los meses de verano.

¿Resultados y efectos secundarios?

Los resultados definitivos, un rostro más rejuvenecido y limpio, libre de imperfecciones, se consiguen después de 3-4 días.
El paciente presenta un leve enrojecimiento y descamación que va desapareciendo a lo largo del tiempo.
Es imprescindible la protección solar en la zona tratada.

¿Duración de la sesión?

Aproximadamente, una hora.