¿Para qué?

La rinoplastia es la cirugía de la nariz que cambia su forma, con un objetivo que será diferente si se busca una mejoría estética o se hace para solucionar un defecto de nacimiento, una lesión o mejorar un problema de respiración.
En el primer caso, estético, hay que tener claro que la intervención mejorará la apariencia de la persona, pero no la perfeccionará. Se puede actuar sobre la nariz reduciendo o incrementando su tamaño, cambiando la forma del puente, o mejorando la abertura de los orificios.

¿Cómo?

En los días previos a la intervención es fundamental seguir escrupulosamente todas las indicaciones del cirujano, y comentarle, si ha tenido alguna lesión u operación previa de la nariz, si padece algún tipo de alergia o trastorno respiratorio o si fuma.
Para los resultados y el desarrollo de la operación, se tendrá en cuenta la estructura de la nariz (cartílagos y huesos), la forma de la cara, el grosor cutáneo, la edad y las expectativas del paciente.
La anestesia a utilizar será local o general, según la complicación que tenga la intervención o la preferencia del paciente, ya que en algunos casos puede ser un poco molesta. Dura entre una y dos horas, y en nuestro caso, se llevará a cabo en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca.
Después de la intervención, el paciente llevará una férula y una cubierta de plástico, metal o yeso para que el hueso y el cartílago de la nariz mantengan la nueva forma. También es necesario realizar un taponamiento nasal con gasas.
Al día siguiente, notará dolor e hinchazón, que serán tratados con la medicación prescrita por el cirujano. Se retirarán las gasas del interior de la nariz, lo que hará que esté más cómodo. La férula se retira pasados 7 días aproximadamente.

¿Resultados y efectos secundarios?

Los resultados son definitivos, aunque en algunas ocasiones puede ser necesario un pequeño retoque posterior. Se considera debe pasar un año para que esté completamente definido el aspecto de la nariz, sin ningún tipo de hinchazón.
Podrá reincorporarse a la vida cotidiana pasada una semana aproximadamente, aunque no podrá realizar esfuerzos físicos violentos hasta pasados dos meses. Durante las primeras 4-6 semanas habrá que ser muy cuidadoso para evitar recibir ningún golpe, evitar usar gafas en contacto directo con la nariz, y eludir la exposición al sol, entre otras cosas.